Las líneas rojas que desaparecen con ‘Veneno’

La primera serie de Atresmedia con los Javis sorprenderá a los espectadores con una historia cruda a la par que emocional.

 

La historia de Cristina Ortiz es patrimonio de nuestra televisión. En cierto modo, la Veneno se fue moldeando ante focos, cámaras, maquillaje y un presentador. Su forma de ser y su naturalidad sorprendieron a un público hasta entonces con los ojos vendados ante el colectivo trans. Cristina vivió una vida de serie y ‘Veneno’ es el resultado de un trabajo espléndidamente documentado que se convierte en un homenaje a ella y a su lucha. ’Veneno’ es una historia agridulce muy bien narrada. Una historia tierna a la par que dura, emocionante a la par que cruda. La historia que el colectivo y Cristina Ortiz se merecían desde hace mucho tiempo.

Es de aplaudir la labor que han hecho Suma Latina y Atresmedia Studios con ‘Veneno’. La serie es un paso más en la evolución cinematográfica de los Javis, expertos en contar historias diferentes con protagonistas diferentes. ‘Veneno’ te impregna del ambiente de los noventa. Las constantes referencias hacen que el espectador se sumerja en la época más cañí de nuestra televisión con una historia de mujeres. Y es que el primer capítulo de ‘Veneno’ te adentra en la historia de Cristina Ortiz pero también en el cambio de Valeria, los miedos de Faela o los prejuicios contra Machús. Todas se enfrentan a sus propias historias de superación y la Veneno es el nexo que las une y las vuelve a hacer brillar de nuevo.

Una serie emocionalmente reivindicativa

El elenco de ‘Veneno’ es maravilloso y la fotografía está muy bien conseguida. Si a ello le sumas la capacidad de los Javis de emocionar al espectador, nos encontramos ante una serie puramente emocional, pensada para ver con el corazón. En los tiempos que corren, con una radicalización de las ideas en cuanto al colectivo trans cada vez más presente, ‘Veneno’ es la ventana que ventilará el olor a rancio de las cuatro paredes que forman nuestro particular Snake. Una ventana que durante mucho tiempo ha estado tapada por cortinas de ignorancia pero que gracias a Atresmedia se vuelve a abrir para ilustrar e impulsar la lucha que empezó la Veneno quince años atrás en un plató de televisión.

Antena 3: es el momento de dar el paso

Hay gente que piensa que la sociedad no está preparada para ciertos cambios. Todos tenemos una línea roja que preferimos no pasar. En televisión ocurre lo mismo. En la época del blanco y negro la línea roja era el sexo, pero alguien se atrevió a dar el primer paso. A lo largo de nuestra historia hemos presenciado muchas líneas rojas que impedían el protagonismo en pantalla a mujeres, personas del colectivo LGTBI o gente racializada. La Veneno apareció en televisión para cruzar líneas rojas. Su historia era la historia de miles y miles de mujeres que habían sido calladas por el simple hecho de sentirse mujeres. De ser mujeres. Ahora, Atresmedia tiene la oportunidad de volver a abrir una ventana reivindicativa en prime time. Tras el estreno en ATRESplayer Premium, Atresmedia debe dar un paso y demostrar que las líneas rojas ya no existen pese a que otros pretenden dibujarlas. Atresmedia debe ver la oportunidad que tiene delante y apostar por esta serie catártica, profunda y emocionante en horario de máxima audiencia. ¡Digo!

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