Televisor con la 'app' de una plataforma audiovisual.

Plataformas de ‘streaming’: divide y perderás

El auge de los servicios de suscripción saturará a los usuarios y colapsará la industria audiovisual.

 

Este martes se estrenó Disney+, el servicio de ‘streaming’ por suscripción de Disney, en Estados Unidos, Canadá y Países Bajos. La criatura inició su andadura con buen pie, alcanzando los 10 millones de suscriptores en sus primeras 24 horas de existencia, cifra que superó todas las previsiones de la compañía del ratón y provocó un colapse de sus servidores.

A pesar del evidente éxito de su lanzamiento, tengo ciertas reticencias a alegrarme por la llegada de este nuevo operador en el mercado audiovisual. No me malinterpretéis, yo también he babeado con todos los formatos anunciados, como ‘High School Musical: The Musical: The Series’ o ‘Pixar in real life’, entre otros. Han sido creados para gustar. Pero me preocupa que, otra vez más, nos estén saturando no solo de contenido, sino también de entornos donde consumirlo.

¿Cuántas plataformas de ‘streaming’ más van a salir? No es una pregunta retórica. Parece que toda empresa de entretenimiento que se precie tiene que sacar su propio servicio de suscripción para competir con el resto. Solo se me ocurren dos opciones: o estas empresas son muy inocentes o muy vanidosas. Es decir, o piensan que el bolsillo de los espectadores puede soportar el pago mensual de todas las plataformas, o creen que la suya es superior al resto y se convertirá en la prioridad de los usuarios.

La primera opción debería ser descarta automáticamente para cualquier persona razonable. Inexplicablemente, pero, los servicios de suscripción por pagos mensuales siguen extendiéndose como la pólvora incluso en productos que antes se podían disfrutar con un pago único. ¡Hasta el Word con el que escribo este documento! Sin embargo, esta ya es una cruzada personal que escapa al tema del artículo.

Centrémonos en el audiovisual. En España, las plataformas más populares son Netflix, HBO, Prime Video, Movistar+, Filmin, Rakuten, Sky y DAZN. Sumémosles Disney+, que llegará a España el 31 de marzo, y la recién estrenada Apple TV+. Más madera: Mediaset y Atresmedia también se han sumado a este carro con Mitele Plus y Atresplayer Premium.

Supongamos que me suscribo a todas ellas. Sumo –parece gustarles el símbolo de esta operación matemática– las tarifas de sus planes más baratos. A final de cada mes, recibo una factura con la friolera cifra de 77,41€. Si te gusta la música, tienes que pagar otro servicio de suscripción aparte. No te olvides de los artículos ‘premium’ de tu diario digital favorito. Añádele la luz, el gas, el agua, el móvil y el internet por cable. También el abono de transporte público. Quizá la cuota de socio de tu equipo de fútbol. Y el cole de los peques. ¡PUM! Tu bolsillo acaba de sufrir el ‘tornado Netflix’.

De acuerdo, os oigo desde casa, ya sé que lo estoy llevando al extremo. Solo me ha faltado sumarle algún coleccionable de la teletienda, pero es que 77,41€ al mes es mucho. O no. Es lo que costarían dos entradas de cine a la semana y en las plataformas puedes compartir tu ‘entrada’ con toda la familia. Pero pongamos que no podemos gozar de todas las plataformas a la vez, ¿cuál escogemos? La competición va en aumento y todas tienen formatos cada vez más apetitosos.

Si individualmente escogemos una, perderemos conexión con nuestro entorno. ¿Cómo conseguiremos una sociedad cohesionada si no podemos compartir referencias culturales con nuestros vecinos, ya que ven una plataforma distinta a la nuestra?

Si la mayor parte de la población se decanta por la misma, forzaremos el cierre de las otras. Perderemos diversidad y, como ya se ha advertido en muchas ocasiones, caeremos en un monopolio mediático de un gigante que impondrá su modo de ver la vida.

Le damos un rato más al coco y damos con la solución definitiva. ¡Lo tenemos! Seremos fieles a una plataforma distinta cada mes, dependiendo de los estrenos que anuncien. En ese caso, ¿podrán sustentarse las plataformas? ¿Qué fuentes de ingresos tendrán los meses en los que su serie de éxito no estrene episodios –quizá por estar rodando una nueva temporada que necesitará financiación–? ¿Exigirán permanencia, como las operadoras de telefonía?

No tengo respuesta a estas preguntas. Mi consejo sería que se fusionaran dando lugar a paquetes más asequibles. No sucederá, esto es la guerra. Se canibalizarán, y temo por Netflix. Aunque aparentemente es la plataforma líder del sector, está empezando a implementar medidas para evitar que los usuarios compartan cuentas. Una mala decisión que puede iniciar su caída en un ecosistema con cada vez más depredadores acechando a la misma presa. Y, claro, Mickey Mouse se frota las manos.

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