‘El Nudo’, el nuevo despropósito entretenido de Atresmedia

El primer capítulo de la serie demuestra la importancia de no vender falsas esperanzas en los trailers.

 

¿Quién dijo thriller? Me pareció cuanto menos extraño oÍr a Jordi Frades, director de ‘El Nudo’, excusando a la serie en la rueda de prensa. «No es un thriller trascendental ni intenso, es un thriller ligero«, afirmaba ante los medios. «A veces hay que ver dos o tres capítulos para que las series enganchen«, añadía justo antes informar que ‘El Nudo’ provenía de un culebrón argentino. De no haber visto el trailer, lleno de pasión, adrenalina, peleas y un montón de personajes que aguardan secretos (lástima que sean muy predecibles), hubiese prejuzgado a la nueva ficción de Series Atresmedia. Ahora que he visto el primer capítulo, me doy cuenta de que el tráiler no explica de que va la historia; te muestra los planos más bonitos y las escenas que, fuera de contexto, parecen más impactantes. Pero ‘El Nudo’ no impacta, es más de lo mismo.

‘El Nudo’ no es un thriller. ‘El Nudo’ es un conjunto de casualidades y coincidencias escritas en un guión poco realista, que junto a actuaciones un poco sobrecargadas, intentan sorprender a un espectador escéptico por lo que ve. Los personajes se ríen del espectador en un intento de hacer gracia y a la vez montar un drama de kleenex en mano. Pero se queda en eso, en un intento. No os negaré que la serie es entretenida, un despropósito entretenido. De vez en cuando te saca una sonrisa, ya sea por gracia o por incredulidad. Y si no que se lo digan a la señora que tenía sentada al lado mío, que de vez en cuando soltaba algún «madre mía…» desenfadado.

‘El Nudo’ entretiene por su manera de contar la historia, una manera diferente a la convencional. Personajes testimoniales cogen las riendas de una trama que escasea en ritmo, aportando una dinamización más que necesaria. Sus comentarios sobre lo sucedido en el pasado sorprenden, hacen gracia, incluso te dan ganas de descubrir las pocas respuestas que no consigues intuir. Pero de repente te cuelan una escena de sexo pasional que no viene a cuento, con tintes de Grey que te dejan a cuadros. Pero de alguna manera deben justificar algunas de las relaciones prohibidas de los personajes…

La serie tiene una estética muy buena, es muy agradable de ver. La banda sonora y el sonido son bastante buenos. Y como en las cenas improvisadas después de salir de fiesta, si al desfase le añades un poco de todo, saldrá un plato más o menos bueno pero que al menos te sacia, que en ese momento es lo importante. Al fin y al cabo, la sensación que da el primer capítulo es de contenido relegado. Un producto útil para el divertimento casual de un domingo por la tarde, alejado de los prime times estelares de la cadena principal de Atresmedia.

Veremos si ‘El Nudoata a la audiencia a la nueva plataforma de Atresmedia, donde se estrenará de manera exclusiva como una de sus «grandes apuestas», o por lo contrario aparece en la garganta de los responsables de ATRESplayer Premium. 

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