¿Cuál ha sido el causante del éxito de ‘Euphoria’?

La serie se estrenó el pasado 16 de junio en HBO y puede considerarse una de las mejores series del año.

 

‘Euphoria’ llegaba a nuestras casas como una brisa de aire fresco. Rue (Zendaya) es la narradora y la protagonista de esta historia, aunque no es la única que sufre las consecuencias del lado más crudo de la sociedad actual, sobretodo perteneciendo a la Generación Z. Ella junto a otros adolescentes padecen a lo largo de los ocho episodios de ansiedad, depresión, soledad, confusión, exclusión, baja autoestima, exceso de negatividad y adicción. Además la serie retrata a una generación que prácticamente ha nacido con un móvil bajo el brazo. Y es que las nuevas tecnologías son en gran parte causantes de que algunos de ellos terminen, como quien dice, hundidos en un pozo.

Los personajes principales giran y giran dentro de un torbellino de emociones. La serie abre la puerta a un mundo adolescente lleno de luces y sombras. Una realidad condenada a existir en zonas grises bastante complejas. Es un viaje emocional que aunque sea muy en el fondo si se puede ver la luz al final del túnel.

Rue es una adicta que necesita las drogas para apagar las voces que hay en su cabeza. Se encuentra desesperada porque alguien la abrace y le diga que todo irá bien. Aunque sea mentira. Rue crea una relación de total dependencia con Jules que aunque tienen momentos de felicidad y alucinaciones puede convertirse en una sustituta peligrosa del efecto de las drogas. El arco de Jules tampoco se centra en su identidad transexual, ya que esta tiene sus propios conflictos y tampoco ha tenido una vida fácil.

Por otro lado, tenemos a Nate. Este chico la verdad es que se ha ganado a pulso ser el villano de esta temporada. Es un personaje realmente complejo que lucha con esa furia interna diariamente para que nadie dude de esa masculinidad tan mal entendida. Maddy lucha contra la idea de que debe complacer a los hombres a costa de sus propias necesidades. Cassie se presta a las demandas de todas sus parejas sexuales por una preocupación enfermiza de que la abandonen como su padre. Kat se refugia vía webcam de sus inseguridades y contradictoriamente consigue ganar aparentemente seguridad con el sexo. En definitiva, jóvenes en busca de validación, ya sea de la familia, los hombres o, en general, de una sociedad extremadamente exigente porque son psicológicamente vulnerables.

Estos jóvenes han crecido en una generación que probablemente aprendió del sexo por primera vez en PornHub y midió su autoestima según el número de likes que conseguía en Instagram. Esta inevitable presión les ha llevado a algunos de ellos a convertirse  en sus propios enemigos.

La inexistente censura ha hecho posible la muestra de según qué escenas no recomendables para personas más conservadoras. Y bien es cierto que hay que estar en contra de la censura, pero hay algunas escenas fuertes que si no se hubieran emitido tampoco hubieran interrumpido el hilo conductor de la trama. Aparte, algunos momentos parecen sacados directamente de los sueños de sus personajes, en una forma realista y fantástica al mismo tiempo. Las imágenes son reflejos de sus problemas, de sus miedos y también de sus alegrías. El retrato de una generación que vive en las palabras, pero también en la música, en los colores y en la purpurina y  el maquillaje de los 60s y 70s como herramienta de libertad de expresión.

Y es que ‘Euphoria’ se ha convertido en una de las series más impactantes de este año, la cual ha generado multitud de reacciones a través de las redes sociales y de algunos medios. Con un final incierto el personaje de Zendaya cerraba la primera temporada con una secuencia  que dejaba ver todo el talento de la actriz y despertaba teorías del caos que se había desatado.

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