Eurovisión 2019: Música, espectáculo y polémica

Pese a las polémicas que rodearon el certamen, las estrellas de Eurovisión brillaron más que nunca.

 

El festival empezó con el riguroso desfile de banderas conducido por Netta al mando del avión que traería a las estrellas a plató. Una puesta en escena brillante y un avión realista que inundo la estancia resaltan por uno de los desfiles más originales presentados hasta la fecha.

Por primera vez, los presentadores de la Green Room destacaron por encima de los generales Erez Tal y Bar Refaeli. Un carismático Assi Azarque conecto tanto con el público como con todas las estrellas pese a vérsele tenso junto a Madonna.

Esta edición se destaca por el retorno de las caras conocidas. Para los fans de Eurovisión o seguidores desde años anteriores ver a Nadav Guedj actuando de nuevo con el pegadizo ‘Golden Boy’ que presentó Israel en 2016 fue todo un regalo. Así como el ‘Tu cara me suena’ de Mäns Zelmerlow, Eleni Foureira, Conchita Wurst o Verka Serduchka, que acapararon la atención de todos los Eurofans por encima de Madonna. Esta última se marchó dejándonos un mal sabor de boca entre desafinaciones dando importancia al mensaje social que acarraría polémicas tras de sí junto a Islandia y su acto reivindicativo. La pasarela de exconcursantes no se frenó a la hora de las votaciones donde pudimos ver a cantantes como Alexander Rybach o Aram de Armenia repartiendo votos y simpatías.

Israel se aseguró de mantener el orden y evitar que cualquier espontáneo diese el cante olvidándose de la posibilidad que había de que los imprevistos surgiesen desde dentro con los propios concursantes.

La nueva disposición de los votos, pese a confundir al principio a algunos, no hizo más que aumentar la emoción y el suspense hasta el último segundo de la noche sobre la victoria de Holanda. Una victoria cantada a voces por las casas de apuestas des del principio, pero no por ello dejó de sorprendernos.

En general, un certamen tintado de polémicas que nos han dejado un regusto amargo pero no por ello una edición mediocre. Canciones de nivel y puestas en escena potentes sobre un escenario inmejorable. Sin duda alguna una edición comparable al espectáculo recibido en 2016 a mano de los presentadores Petra Meda y Mäns Zelmerlow.

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