Ese aparato horrible llamado ‘La báscula’

Telemadrid estrena ‘La báscula’ con Luján Argüelles

Lo confieso. Me puse a ver ‘La báscula’ después de ver esto en una página web sobre programación televisiva: “Espacio educativo que propone la adquisición de hábitos de vida saludable a 16 madrileños con problemas de sobrepeso y obesidad.” Después de tamaña definición, los problemas de obesidad entre los madrileños y españoles se han terminado.

La guinda de este pastel (bajo en calorías, evidentemente) es ella: Luján Argüelles. Para todos nosotros, Luján, porque es capaz de convivir con cerdos en una granja, con madres de hijos solteros y con terribles princesas. Ahora le toca enfrentarse a 16 obesos personajes que quieren un cambio en su vida. La receta no puede ser otra más que la del éxito.

Modelos antinutricionales

Problemas como colesterol, obesidad mórbida, artrosis, asma bronquial, apnea del sueño o reflujos son los que más afectan a los concursantes de ‘La báscula’. Madres llorando, hermanas emocionadas o nietos sonrientes completan su historia. Por equipos de cuatro lucharán para bajar el número de kilos en la báscula gracias a la intervención de cuatro expertos. 

Este programa ha sido reconocido por la Organización Mundial de la Salud. Pero, desengañémonos, no deja de ser otro reality que tiene el pretexto de enseñarnos a bajar peso. Me gustaría pensar que la gente no se reirá de las desgracias de estas personas. Sin embargo, si ponemos en la palestra a estos antimodelos nutricionales, esto puede convertirse en una excusa para hacernos sacar la lagrimita.

¿Programa educativo?

Elogio a las personas capaces de someterse a tal pseudoescarnio público. Y si sirve para que los concursantes bajen de peso y algunos de los telespectadores sigan hábitos saludables, bienvenido sea este programa “educativo”. Pero cada vez creo menos en la bondad de la televisión. “Gracias a la báscula voy a ser feliz”, decía una de las concursantes ante esta oportunidad. Al menos los gimnasios verán aumentadas las inscripciones a sus instalaciones, aunque sea mirando (y admirando) cómo estos 16 participantes intenten bajar los dígitos de este aparato horroroso como la báscula.

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